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martes, 31 de marzo de 2020

Asociación de Profesionales Técnicos de Cine (Directores, Productores y Guionistas) o APTC (DPG).

Tengo fe en el futuro, pero no encuentro por qué debería tenerla.

Es complejo andar dando pasos de ciego, por eso quiero crear una #industriarealya, para democratizar los procesos de presentar diferentes proyectos asesorados, supervisados o analizados por diferentes escalafones de profesionales en mayor o menor grado.

Creo que es posible y viable, y necesario. Crear una herramienta dentro de una asociación que se retroalimente cual estado, pero con capital privado que circule dentro del círculo de guionistas y directores, productores, con los que crear proyectos de interés, calidad, y cierta tendencia o contracultura si hace falta sin que la ideología o ningún productor ejecutivo tenga que dictar o marcar lo correcto o hacia dónde va. Evitar esa censura política que tanto ha afecta y está dañando la cultura e imagen hoy día.

jueves, 8 de marzo de 2018

El papel de la mujer en el cine

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Yo creo que depende de quién escriba esas historias:
·Shakespeare in love gira entorno a una historia de amor y sale una mujer haciendo de papel de un hombre, intercambiando los papeles cuando solo un varón podía representar a las chicas pues las mujeres no estaban permitidas en el teatro.
·American Beauty gira en torno a una historia de amor raro, prohibido y puro, con imágenes que recuerda todo el mundo donde la protagonista era una mujer con un trasfondo mayor que el de cualquier personaje masculino de los que hay en la lista.
·La lista de Shindler, venga, ¿en serio? Ficción no cuenta.
·Titanic. La mayor historia de amor del cine moderno y tampoco cuenta porque las historias de amor tienen que ser vistas desde el punto de vista femenino cuando el protagonista, para mí, en éste caso sería el barco. Una tragedia para los hombres, una comedia-romántica para las mujeres. Pero no se habla de feminismo.
·Gladiator: [Spoiler] Él muere y se va de vuelta con su mujer a la que adora por encima de cualquier trama de superación, pero lo que importa es lo que tenga que decir la mujer y no el contexto.
·Forrest Gump tiene una historia de retrasados en la que la chica no la quiere por su condición, pero como no hablan de la chica...
·Birman va de un hombre pájaro que se atreve a soñar, entiendo yo, cual héroe para su hija (una historia de padres) pero como la mujer no habla, tampoco importan sus sentimientos ni lo que transmitan.
·El discurso del rey, valga la redundancia, va sobre un monarca que no sabe hablar, un monarca varón, el Rey. Quizá si hubieras puesto el documental de Queen tendríamos un poco de discrepancias sobre los papeles femeninos que se podrían esperar de una película con ese nombre. O si lo prefieres puedes ver y elegir otra de tantas como Orgullo y prejuicio que va solo sobre mujeres y sus pretendientes... lenta y aburridísima en mi opinión. Quizá si las mujeres de la realeza hubieran tenido problemas para hablar les hubieran hecho una película. Tantos remakes, aquí podrían haber hecho una con cada monarca. Pero como lo que importa es el texto que digan y no el papel que desempeñen y lo que aporten a la sensibilidad de la película...

A ver si nos repasamos un poco la lista puesto que poco significa un Óscar, para mí al menos, hoy en día. Películas como el Club de la lucha con un personaje femenino redondo y profundo, misterioso, entre otros... casi cualquiera de Alicia en el país de las maravillas. Parece que sean las mujeres las que tengan que escribirse sus libros y dirigir sus películas, pero oye, al final lo que se valora (se supone) es la calidad en conjunto de una obra, no el número de diálogo que tengan. Sino por regla de 3 los mudos como Harpo Marx deberían reivindicarse tener mayor "papel" en la historia del cine (no mudo).

Como si no hubiera películas de mujeres, para mujeres, de hombres para mujeres o de o sobre mujeres, pero como al final todo lo que importa es un premio, o un mérito...

El problema no es el cine, es la mentalidad. Mentalidad de quererlo todo comercial, de tragar el cine así, de tolerar 50 mierdas de Gays, y de no hacer nada o querer que lo hagan todo. Hay más mujeres que se merecen películas sobre ellas que hombres, estoy seguro. Si no las hacen será porque las chavalas de hoy en día prefieren derretirse viendo una historia de amor vacía, o de sexo sin más...

No se pueden lanzar piedras donde no tocan. La lucha de la mujer es de la mujer por encontrar su hueco, defender sus derechos y buscar ayuda que la encontrará seguro con las manos abiertas en cualquiera. Pero quizá, los varones, por serlo, no puedan opinar tan bien como haría una mujer, por eso es cuestión de ellas hacerse notar como grandes directoras nóveles promesas, cortometrajes que denuncian el tema... todo está ahí, y si no se hace, pero hay que saber buscar y no quedarse con lo superficial.

El problema no es el cine, la producción, quizás... Love Actually. Pero el cine, como séptimo arte no. Cantando bajo la lluvia, Los caballeros las prefieren rubias, La tentación vive arriba... deberíamos repasarnos un poquito más el cine, todos. Me incluyo pues no he visto ni la mitad de las de la lista, pero hasta en el cine clásico está mejor el papel de la mujer en las películas. Deberíamos repasarnos las prioridades de la sociedad como sociedad de consumo, no criticar por criticar pues eso es tan vacío como las películas bajo demanda que se llevan haciendo ya tiempo.

Pero no he visto ni la mitad, como decía, no me supone mayor reconocimiento un simple premio de una academia podrida o comprada por y desde dentro.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Metáfora de construir una película o armar una producción desde los cimientos

Hacer un edificio es fácil, lo difícil es construir una película. Para que te hagas una idea, piensa en la construcción de un rascacielos al que se le dejan ladrillos por colocar en medio, columnas que construir después de paredes y paredes e incluso un piso que va de la mitad hasta el techo, ya construído, por supuesto, lo primero, y terminar rellenando lo que va faltando en los huecos, dando por sentado que el edificio pudiera construirse sobre el aire, sin pisar el suelo y faltando algunas plantas de camino a terminarlo.

Eso es hacer una película.

lunes, 7 de agosto de 2017

No hay trabajo más cooperativo que el cine

El cine es el trabajo en grupo más difícil que pueda existir. Tantos técnicos bajo la supervisión de diferentes departamentos, un número casi ilimitado de técnicos y trabajadores que parten de la base de un guionista o un grupo de guion con el que trabajarán los actores y directores hacen que, esta profesión, sea una de las más cotizadas en Hollywood y muy poco valoradas en España.
Casi nadie es capaz de apostar por uno, ni leyendo un guion ni no leyéndolo. Símplemente la gente se piensa que tiene mejores proyectos que hacer para la universidad o la escuela, en lugar de estar abordando problemas conjuntos y guionizándolos.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Y así nos va de mierda hasta los ojos.

La diferencia del cine español (de televisión...) con el americano (entre otros) es que fuera hacen un trabajo para que sea bueno (entre otras muchas mierdas que hagan) o sea comercial... aquí hacemos algo (chapucero en su mayoría) para cobrar la subvención "mensual".

jueves, 28 de julio de 2016

La realización viene de adentro de ti

Es muy sacrificado. Todo. Ser actor es una de las cosas más fáciles del mundo... excepto en casos aislados como Daniel Day-Lewis. Lo difícil es llevar producciones a cabo, poner la confianza en alguien y que todo un equipo confíe en ti o en tus instintos cuando no tienes ni pajolera idea de lo que estás haciendo, pero lo haces mayor o menormente ordenada.
Luego decide uno, o confía en que estés dando el siguiente acertado paso para que todo se desmorone cada poco rato porque pasan de ti y tienes que volver a construir y construir.
El reto de crear un personaje no es más difícil que el de sacar un guion improvisado, aunque sea a papel. Pero júntalo todo.
Haz que una obra deje de ser normal o "algo que podría haber hecho cualquiera" a algo medianamente decente, potable, o comercial como para que pueda venderse y puedas seguir trabajando. Aunque ganes 0. Aunque tengas que vivir endeudándote, yéndote del país que quieres y donde quieres trabajar por falta de oportunidades, dinero, ayuda(s) o proyección.
Deja a un lado todos los estudios que te hubiera gustado cursar para dedicarte al arte, porque el arte es una carrera sin carrera, una carrera de fondo (aunque me he enterado ahora que existe bellas artes).
Luego trabaja tú solo, viendo o riéndote de otros presupuestos para editar, porque tienes que hacerlo tú solo. Porque aún no has encontrado a nadie que te entienda y te ayude como a ti mismo. Porque no sales a la calle porque vives encerrado entre tus mundos, tus películas, tus fantasías, y no sales a la calle si no es con un ojo crítico sobre dónde poder poner el ojo, la cámara, que quien pone el ojo pone la cámara. Para que luego nadie pueda motivarse como tú, ni estén animados para nada, ni te respondan tan si quiera o te digan que NO sin decírtelo. Porque duele más eso, de gente cercana, que de editoriales y productoras que desconoces. Porque sacar una idea, venderla, por lo visto, es más importante que tener una buena idea.
Porque la realización no viene de uno mismo sino de un equipo de realización. Solo el cine muere. Y yo con él un poco.

miércoles, 28 de mayo de 2014

El espectador de cine de hoy

El espectador de hoy se ha cansado ya de mega producciones para películas de acción donde superhéroes o monstruos gigantes luchan entre sí, o contra la ciudad. Están cansados de fantasías típicas y poco verosímiles, un género que aún podría tenerse en cuenta salvado solo por los escritores.
Está cansado el espectador de hoy en día de no verse en una película identificado por ninguno de los personajes, no puede verse en un mundo normal y corriente puesto que estos términos están muy infravalorados en Hollywood donde todos los personajes son o ricos o han heredado una gran suma de dinero que los hace invulnerables a cualquier posible fallo de guion en el que saliese el personaje con una casa inmensa o en un deportivo. Mientras, el sujeto medio que va aún al cine a ver alguna película se digna a ir en zapatillas de deporte en un coche en el que con suerte llega en reserva sin gasolina a la siguiente estación de servicio.
Ya no hay en pantalla películas familiares y acogedoras donde se pueda ver una estela realista de la situación que se vive hoy. No se habla de crisis, no se habla de oportunidad, se busca ensalzar la criatura de un héroe y haciendo esto se desmitifica todo y cada uno de ellos, incluídos los argumentos por los que el personaje tiene que luchar y defenderse. No veremos a héroes deprimidos no por amor si no por falta de valoración personal ni veremos monstruos reflexivos porque "no le va al personaje" a pesar de que esto pueda ser más realista aún si cabe.
Si es que ya lo decía la sabiduría popular, la realidad supera la ficción y si algún día viene Gojira a destrozar la ciudad entera, yo antes de mandar una oleada de ejércitos a acabar con el monstruo me preguntaría qué le pasa, por qué hace eso, qué le impulsa dirigirse a una ciudad y qué le motiva provocar tanto destrozo.

Todo esto mientras el gigante reptil llora en pantalla porque ha tenido una baja acogida. Claro, si los productores de Hollywood están tan hartos de apostar por lo seguro no me extraña que luego lloren entre sus millones. Pero si hay algo les falla a todos ellos, desde el más pulcro guionista hasta la última voz de una producción es: originalidad.

lunes, 24 de febrero de 2014

Cuando no pasa nada en el cine

En el cine, cuando no pasa nada tiene que haber arte. Arte en una accidente donde los protagonistas de una historia le vuelan la cabeza a uno sin querer y tienen que limpiar los pedacitos de cerebro que se han esparcido por el coche. Arte en unos personajes peculiares o conversaciones que van desde lo corriente hasta lo surrealista, pero eso siempre depende de la personalidad de los personajes, y cómo sean, de qué se preocupan, qué creen, cómo actúan y en qué piensan. Y cuando nadie esté actuando, cuando no hayan acciones ni transcurso de la historia o desarrollo del argumento, cuando no se sabe qué creen o qué piensan los personajes y solo puedes intuir qué irá después, entonces es cuando hay que poner arte.
Creatividad, qué sucederá que no esperas, qué te enseñarán y qué interpretarás de lo que te digan los ojos o los oídos, el movimiento o el lugar es importante para un contexto, pero solo con las palabras y algunas imágenes puedes hablar de objetos, personas, lugares e ideas que son sencillamente arte.

sábado, 20 de julio de 2013

Lo que le falta al cine no es más ficción, sino más realismo.

Si hace falta de algo en el cine no es una buena historia basada en una idea original. No es más ficción y drama por que sí. No se consiguen fans, solo atraer un público con el único fin de ver la película y no volver a verla ni hablar más que a la salida del cine.

Hace falta, aunque no lo parezca, más realismo, sí. Realismo. Verosimilitud, una historia no es creíble si está llena de personajes más planos que cualquier protagonista de Matt Damon o menos expresivos que Kristen Stewart. Y es un problema de raíz, de guion, ya no se tienen en cuenta las conversaciones y se va directamente a lo fundamental o se da aquello que permita avanzar la historia (paradójicamente sin avanzarla, solo previéndola).

Si en algo, como guionista y escritor, se me ha dicho que destaco es en la facilidad que tengo para (no solo crear) sino hacer hablar a personajes como si tuviesen una visión y personalidad propias, una pequeña parte sesgada de la mía o de lo que querría que hubiera en conjunto. No creo que difícil hacer un guion de Hollywood, lo que creo que es difícil es marcar la tendencia que pocas películas, guiones y directores han marcado entre las limitadas puertas de la censura que hay desde el momento en el que se trata una idea en las salas de creativos que tan poco soporto entre sus Brainstormings y los tiros que me daba yo si tuviese que debatir algún argumento o conversación entre otros.

Por el amor de dios, si no hay quién se crea esas conversaciones que no podría decir un ser humano ni en la época moderna, ni en la medieval ni mucho menos en el futuro.
Me gustaría hacer una serie de listas de conversaciones más falsas, pero creo que no acabaría nunca, si bien es verdad que dependen de la personalidad del personaje, ¡muchos no tienen ni pasado!

miércoles, 13 de marzo de 2013

La rareza genial de un bloqueo mental: Barton Fink

Una película verdaderamente brillante que surge de un bloqueo mental donde no se puede crear nada, el eterno conflicto que tenemos los escritores, y en cierta manera puede considerarse como una película guía para todos aquellos que sufren el mismo mal que Barton Fink. Hay que alejarse del alcohol que no es un estimulante de inspiración cerebral contra los bloqueos... claro que me gustaría añadir que Edgar Alan Poe escribía numerosas veces bajo los efectos embriagadores del alcohol. Hay que tener ideas básicas como la temática, escenarios, personajes... pero sobretodo hay que saber ver a nuestro al rededor.


Barton Fink es la no tan típica película que se va por derroteros que ni por asomo esperas ya que no está dentro de lo que se puede considerar normal en una película, tomando como referencia cualquiera comercial que trate el tema. Y precisamente esas "idas de olla" convierten lo que podría haber sido una simple película en una auténtica obra de culto para todos aquellos para los que se haya hecho esta película, o simplemente, os haya dejado asombrados con cada segundo de metraje.


[Spoils On]

Escenas increíbles como la de la pelea entre "tierra y aire", analogía o metáfora que se emplea en el sentido de "Cuerpo y mente" en esta película, en la cual se podría considerar hasta al mosquito como personaje, ya que aparece en diversas ocasiones. Además de la simbología que pueda haber detrás, como las paredes de papel que se caen, el libro de Nabucodonosor o la biblia misma, existen pequeños toques de humor negro o detalles de continuidad que no pasan desapercibidos, véase la falsa inspiración que parece que haya tenido Barton cuando se oye la máquina de escribir siendo realmente tecleada por una secretaria que no sabe ni cómo se llama su jefe... parece que en el mundo del espectáculo los escritores no valen nada, y más triste es aún cuando no se recompensa tanto tiempo que lleva crear algo nuevo, poético y de calidad. [Spoils Off]


Los personajes tan contrapuestos, la espléndida fotografía, y lo mejor de todo: es una de esas películas que dan ganas de volverlas a ver para ver si se pueden atar más cabos sueltos. La clave que hace considerar a una película como una obra maestra y que solo el tiempo dictará como "Obra de culto", pero es sin duda alguna lo mejor que se podría esperar de esta "espontaneidad" de los hermanos Coen.

jueves, 7 de marzo de 2013

Llegará un momento en el cine...

Llegará un momento en el que el cine se hará como fotografías, libros como si fueran películas y fotografías como si fuera la realidad aumentada. Es más, puede que ese momento haya llegado ya y se esté repartiendo en el tiempo. El cine aprovechará esos libros visuales, esas técnicas de fotografía y seguirá igual de vacío. Tratará de mezclarse con otras industrias como las del videojuego a las que cada vez les irá mejor, mientras las salas de los cines se irán quedando vacías porque no tienen nada nuevo ni mejor que ofrecer que simples efectos visuales que engatusen al espectador con el 3D.



Y esto pasa cada vez más, el cine está estancado en un escalón, se queda atrás creativamente, no tecnológicamente. Hoy en día hay más recursos de los que se podrían disponer en una película genial hecha por un gran guionista y dirigida por un buen director. Considero que estas papeletas, este tipo de "inoportuna oportunidad", son un anticipo de lo que podrá haber en un futuro. Se han repartido demasiado pronto estas ventajas que, por supuesto, solo pueden contar unos pocos afortunados del cine americano. Pero, por otro lado, abren un mundo nuevo y totalmente distinto de lo anterior para las nuevas creaciones que vendrán. Los juegos visuales están muy bien para un espectador que no pide mucho más que mero entretenimiento, pero llegará el día en el que el cine usará las herramientas que tiene en alguna obra maestra que ha sido capaz de aprovechar las oportunidades que le han dado. Y es que del cine se aprende por una cosa o por otra. Un ejemplo realmente curioso es el de la televisión en blanco y negro, cuando salió, según un estudio, una gran cantidad de gente afirmaba tener sueños en blanco y negro y cuando salió la televisión a color toda una generación cambio su respuesta en el mismo test. Sigo pensando que el ser humano como ser creativo tiene aún mucho camino por avanzar, tiene grandes caminos marcados por los que evolucionar, y cuando vaya subiendo escalones se dará cuenta de los recursos que podría aprovechar para una película, pero en lugar de verse obligado como un recurso que genere dinero, sea la propia inspiración la que pida de esta tecnología adicional.



No sé vosotros, pero yo como escritor ya tengo mis ideas y mis sueños respecto a un mundo tecnológicamente innovador. Desde las gafas google hasta los e-book, hay un mundo por explorar antes de ser explotado, pero lo más curioso es que lo que verdaderamente valdría la pena ser explotado, no se podrá explotar. No se puede exigir creatividad ni cantidades industriales de originalidad en un período corto de tiempo, al fin y al cabo es lo que nos hace humanos, y lo que nos diferenciará de los robots en un futuro esperemos que no muy lejano. Si algunos aún esperan a que su monopatín volador de Regreso al futuro se haga realidad, yo sigo tumbado esperando a que mi mayordomo robot venga con la cena hecha a mi cama.

martes, 26 de febrero de 2013

Para aquellos que no nacieron cinéfilos

Nunca me ha interesado el cine. Yo no he sido alguien que se hubiese preocupado por las películas, por comprarlas, ir al cine o haber seguido algo fanáticamente. Por el contrario, he sido alguien que compartía las películas con los colegas, igual con las series, y entre la familia. Lo típico. Pero nunca me pude encasillar en una saga como Star Watrs, ni he crecido como fanático del cine clásico. Todo lo que conozco del cine clásico hoy por hoy es básicamente Charlie Chaplin y Los Hermanos Marx. Pero eso sí, todo. Cuando me pongo con algo me pongo. De hecho, Cuando era pequeño, recuerdo que veía horas de dibujos animados. 
Disney, a pesar de lo que puedan decir otros, me ha inculcado y enseñado a ser un guerrero nazi, un ingenioso suricato, un niño con exigencias a la hora de ver la tele. Pero no es que no me tragase cualquier otra película que no fuera El Rey León, es que me sentaba simplemente y la veía, por lo visto era lo único que me hacía comer, aunque no lo recuerdo bien. De todas formas, he podido ver otras películas, y siempre que no tenía nada mejor que hacer me sentaba en un sofá a ver lo que echasen.

Han habido buenas temporadas de películas en la tele, cuando aún no teníamos series.ly. Tanto en la tele, como en cintas de VHS, hemos podido ver cosas como El pato Donald, Colega, ¿dónde está mi coche?, Atrapado en el tiempo más de tres veces y demás. Pero recuerdo escenas de mi vida en las que no tenía nada mejor que hacer y me quedaba a ver una película porque quería verla mi prima pequeña que le gustaba Rapunzel, pero a los cinco minutos se cansaba y se iba a jugar con mi hermana. Creo que fue parte del castigo por ser tan pesado de pequeño. En esa clase de películas de princesitas que no son como la Princesa Elena (Eilonwy) de El Caldero Mágico (The Black Cauldron), iban aflorando ideas premeditadas hacia la inteligencia de las rubias o sobre el peso ideal. Si mal no recuerdo, dejaron de sacar las Cabbage Patch Kids con la popularización de lo que sería en español como La pandilla basura. Y quedaron finalmente las muñecas repollo como muchas otras que vinieron después como las de trapo. Y poco a poco se fueron convirtiendo las muñecas de plástico, más delicadas que si fueran de cristal, en modelos a seguir. Sin personalidad. Eso mismo que cambió los estereotipos de la moda. ¡Las Barbies! Bueno, es igual.

Me ha tocado crecer con una sociedad loca cuando todo iba bien. He crecido creyendo que las cosas cambiaban a bien superando el mal, que si pudieras vivir un mismo día muchas veces sería mejor poderlo elegir, o que si tienes humor de patos es que no conoces el Vive y deja Vivir [Hakuna Matata, el Carpe Diem africano]. 
No solo la música es cultura, el cine es tan bien cultura musical. Cultura musical cinematográfica, pero cultura. Al fin y al cabo el cine recoge lo mejor de todos los sentidos. Recoge todo lo mejor de nosotros, porque pretende que te identifiques con él.Y entre eso y el humor absurdo a lo George de la Jungla, tenemos una educación basada tanto en el cine, como en el buen humor. Y la verdad, sigo pensando que lo único que te hace saber de algo es, al fin y al cabo, tener buen gusto a la hora de dejarse llevar por una cosa o por otra. Claro que antes solo era cambiar de emisora o de canal, ahora es saber elegir entre tantas cosas por ver o recordar.